El viernes 14 de febrero, Javier Milei, el excéntrico presidente de Argentina, promocionó en su cuenta de X (ex Twitter) una nueva criptomoneda que prometía altos rendimientos y que, poco después, terminó desplomándose en un esquema típico de “rug pull”, dejando a miles de inversores con pérdidas totales. No importó que Milei borrara el tuit y luego se desdijera de su original promoción. La oposición peronista se inclinó rápidamente a solicitar un proceso de juicio político para destituirlo en medio de un escenario en el que incluso partidarios de Milei lo han criticado por el escándalo.

La pregunta que se hacen muchos analistas en Argentina y en el mundo es qué impacto tendrá este escándalo en la estabilidad del gobierno de Milei. Después de todo, el contexto para la supervicencia en el cargo de Milei lucía muy oscura al inicio de su mandato. Con los meses, este se ha consolidao en el cargo, pero el escándalo ciertamente es un golpe a la línea de flotación de la credibilidad de Milei.

El escándalo:  Milei no sale a flote

Más condimento se sumó a la polémica al conocerse la versión completa de una entrevista que dio el mandatario a un medio argentino en la que su defensa se veía desdibujada. No solo eso. El creador de la criptomodena, Hayden Mark Davis, reconoció haber pagado a Karin Milei, hermana del presidente, una suma considerable de dinero, e incluso presumía este vínculo entre sus inversores para convencerlos de poner dinero. En las últimas horas, el caso tomó aún más relevancia tras la denuncia del empresario Charles Hoskinson, cofundador de Ethereum, quien dió a conocer que algunos de los líderes detrás de $LIBRA le habrían pedido dinero a cambio de facilitarle una reunión con Milei, según lo dio a conocer el medio argentino La Nación.

Con su estilo frontal, Milei concedió una entrevista al politólogo y periodista Jonatan Viale. Sin embargo, el problema no radica solo en sus declaraciones, sino en lo que ocurrió detrás de cámaras: uno de sus asesores solicitó eliminar una parte de la conversación antes de su emisión. La filtración de este pedido generó aún más controversia, dejando en evidencia un intento de control sobre el contenido. Independientemente de qué se haya eliminado, la duda sembrada imposibilitó que Milei pudiese sortear la crisis con rapidez.